Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies. Ver nuestra Política de Privacidad y Cookies
Rodrigo García
Martes, 20 de marzo de 2018
ARGENTINA CURIOSIDADES

Las Palabras, el rincón porteño donde Francisco, Evita y Alfonsín toman café

Guardar en Mis Noticias.
Noticia clasificada en: Gente Restauración

En el selecto Café Las Palabras de Buenos Aires casi todo es posible. Desde ver al papa Francisco tocar un típico bandoneón ante unos sonrientes Juan Domingo y Evita Perón a observar a un victorioso Raúl Alfonsín o escuchar las historias que dejaron ilustres visitantes como Dilma Rousseff y Pepe Mujica.

En el límite entre los barrios porteños de Almagro, Palermo y Villa Crespo, y a solo dos manzanas de la emblemática avenida Corrientes, un viejo taller mecánico ha cambiado la grasa de los motores, las bujías y los neumáticos por centenares de objetos que hacen del lugar un particular museo de la historia argentina.

"Mi mujer creía que yo iba a armar mi estudio jurídico acá, pero puse todas las cosas que fui recolectando en mi vida", cuenta Eduardo Valdés, abogado y político peronista que dedicó un año a rehabilitar el local y decorarlo con lo que iba adquiriendo, principalmente, a los pequeños recolectores de residuos de la ciudad conocidos como "cartoneros".

Antiguos botes y botellas de todo tipo de productos y multitud de viejos letreros comerciales se mezclan con decenas de portadas de discos de vinilo y de carteles de películas, así como infinidad de objetos políticos, principalmente peronistas.

Homenajes al cine, la literatura, la música y la política que marcaron la vida de Valdés comparten un 'apartamento' cuyo lugar preferente, un coqueto saloncito, está reservado para figuras a tamaño real del papa Francisco bandoneón en mano; del primer presidente de la actual democracia argentina, Raúl Alfonsín, y de la emblemática exprimera dama Eva Duarte y su esposo, el expresidente Juan Domingo Perón.

Tampoco falta una exultante expresidenta Cristina Fernández y la actriz y cantante de tango Tita Merello.

"Todo tiene que ver con todo, pero fundamentalmente es un lugar de encuentro. Yo lo he denominado Café Las Palabras porque me gusta conversar y dedicar un tiempo del día a conversar con el otro", reconoce el abogado, que fue embajador de Argentina ante el Vaticano entre 2014 y 2015.

Selecta es su decoración y distinguidos sus habituales invitados. El café, en el que no faltan mesas y una larga barra de bar repleta de cosas, entre ellas un llamativo escudo del River Plate -equipo predilecto del anfitrión-, no está abierto al público y solo acude la gente que su dueño quiere.

"Acá han estado muchos. Han venido muchos intelectuales de América Latina que vienen a Buenos Aires y a veces los invitamos a cenar", agrega.

Entre ellos los expresidentes de Paraguay Fernando Lugo; Ecuador, Rafael Correa; Brasil, Dilma Rousseff y Uruguay, José 'Pepe' Mujica, pero también la Cristina Fernández de carne y hueso.

Viejo amigo del papa Francisco, a quien conoce desde que este era arzobispo de Buenos Aires, Valdés declara tener el "sueño" de que si el pontífice visita su país pueda invitarlo a comer un día a Las Palabras.

"Pero no creo, porque vendrá con el tiempo justo y con todo el protocolo vaticano...", asume, al tiempo que relata que "si hay algo que el papa es... es porteño".

"Era un cura callejero, que hoy debe de ser lo que más extraña al ser pontífice, el no poder salir del Vaticano. Alguna vez me confesó que extrañaba las pizzas de Buenos Aires, porque los italianos hacen muy fina la masa y los argentinos la comemos un poco más alta", destaca.

Un típico órgano de piano bar, con los rostros de los músicos tangueros Osvaldo Pugliese (1905-1995) y Mariano Mores (1918-2016), es otra de las pequeñas joyas del café, junto a radios, vitrolas, un ajedrez de gauchos y otro de malevos -hombres matones y pendencieros que vivían en los arrabales porteños- y figuritas de Charles Chaplin, Los Beatles o el cantor Carlos Gardel.

Los rostros de Perón y del también exjefe de Estado Néstor Kirchner son omnipresentes y en el techo carteles peronistas se dan la mano con caricaturas de figuras de la literatura argentina.

"Todo lo que está acá funciona", remarca el abogado, quien ya tiene próximo proyecto en mente: construir en la parte de arriba del antiguo taller un museo del deporte.

Diputado en la ciudad de Buenos Aires a comienzos de la década del 2000, Valdés entabló gran relación con los pequeños recolectores de residuos en una época en la que Argentina vivió la mayor crisis política, social y económica de su historia.

Según recuerda, en 2002 llegó a haber 110.000 familias que buscaban en la basura para comer o para comerciar con cartón, cobre o plomo para sobrevivir, y por su labor política, él mismo consiguió impulsar un proyecto de ley para legalizar el trabajo de los "cartoneros".

Es por eso que a ellos les dedica todo el esfuerzo empleado en recopilar y preservar las cosas que una gente tira y que él guarda, ya para siempre, con todo su corazón.

 

La Gaceta del Gourmet • Términos de usoPolítica de PrivacidadMapa del sitio
© 2018 • Todos los derechos reservados
Powered by FolioePress