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Ricardo Pérez-Solero
Jueves, 22 de junio de 2017
INDONESIA RAMADÁN

El sensual restaurante Hooters sobrevive a su primer ramadán en Yakarta

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Noticia clasificada en: Gastronomía Gente Restauración

La franquicia estadounidense Hooters, conocida por sus explosivos uniformes que dejan poco a la imaginación, ha sobrevivido a su primer ramadán en Yakarta con los ajustes legales y estéticos que requiere el mes de ayuno para los establecimientos en Indonesia.

En Kemang, una zona de extranjeros occidentales en el sur de Yakarta, el bar ha estado poco concurrido durante el ramadán, que comenzó el pasado 26 de mayo y finaliza el sábado de esta semana en Indonesia, el país con mayor número de musulmanes del mundo.

Al pedir una cerveza, la camarera que ha sido asignada a la mesa se disculpa de antemano, "es en vaso de plástico, ya sabes, Ramadán", dice.

El local está desierto, excepto por algunos locales que han venido a ver el bádminton en la televisión de plasma, un grupo de australianos y un par de parejas de empresarios.

Desde hace más de una década las autoridades de la capital restringen la venta de alcohol durante el mes de ayuno, en parte como una medida para contener las redadas de grupos extremistas que intentan imponer a la fuerza sus valores y que se han intensificado en los últimos años.

Bajo el actual Gobierno, los restaurantes y bares no pueden servir alcohol durante la celebración musulmana, y discotecas, saunas y salones de masajes han de cerrar sus puertas, a excepción de los hoteles y las "zonas de entretenimiento especialmente designadas".

El resultado es que, en los restaurantes que siguen abiertos, biombos y telas impiden ver el interior durante las horas de sol que dura el ayuno y que en algunos bares las bebidas alcohólicas se sirven en vasos de plástico o tazas para disimular su contenido.

"Hay dieciocho lugares que han recibido sanciones (durante el Ramadán). Las sanciones son en forma de advertencia para la revocación de permisos", dijo a Efe el portavoz de la Policía de Yakarta, Prabowo Argo Yuwono, al comenzar la ultima semana de la celebración.

Hooters, como el resto de los bares y restaurantes, sigue este acuerdo tácito entre las autoridades, los grupos extremistas y los empresarios para que el negocio continúe, pero no de forma evidente.

"Intentamos no vender alcohol a los indonesios pero todavía lo vendemos, en diferentes tazas, o vasos, camuflarlo un poco, es el estándar en todos lados", dice a Efe Dwi, una camarera de la franquicia estadounidense que prefirió utilizar un nombre ficticio.

Sin embargo, Dwi asegura que la popular imagen de Hooters ha atraído la atención del grupo islamista Frente de Defensores del Islam (FDI), uno de los más radicales del país, y de las autoridades.

"(Las autoridades) puede ser que vengan una vez a la semana solo para ver si Hooters rompe las reglas o no", indica la camarera indonesia.

En cuanto al FDI, que es uno de los grupos musulmanes con más seguidores, la camarera asegura que visitaron la oficina de la franquicia antes de que abriese a comienzos del año.

"(El FDI) vino al principio del año antes de la inauguración, hicieron preguntas a los trabajadores, intentaron causar problemas, pero entonces, típico en Indonesia, el problema se solucionó con dinero", asegura Dwi.

Hooters celebró su preinauguración en marzo, entre la expectación que acompaña a la controvertida marca y la sorpresa de que se decidiese a abrir su primer restaurante en Yakarta, de mayoría musulmana, en lugar de abrir en la turística isla en Bali, de mayoría hindú.

Un mes después, Hooters Yakarta decidió cambiar de uniforme para la inauguración oficial y sustituir sus característicos pantalones muy cortos por faldas, en una maniobra para posicionarse como un "restaurante familiar".

La presión de los residentes del vecindario, que enviaron una carta para prohibir que las camareras se sacasen fotografías con el uniforme fuera del bar, contribuyó al cambio de imagen de la franquicia en la capital.

Sin embargo, Dwi asegura que alejarse de lo que representa la franquicia a nivel internacional es un error para Hooters Yakarta.

"Si mencionas Hooters lo primero que piensan es 'pechos', pero los gestores indonesios querían cambiar esta visión, y lo intentaron de la preinauguración a la inauguración oficial, pero vimos que es imposible, no es algo que puedas eliminar, hay una marca, aceptamos a niños, pero es un bar", dice la camarera.

 

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